Marchiori y Barraud: «La calidad es lo primero y eso no es negociable»
Tras su éxito en la reconocida bodega Viña Cobos, Andrea Marchiori y Luis Barraud relanzaron «Marchiori & Barraud» en el 2016, año crucial en la vida de ambos enólogos, en palabras de Andrea: «necesitábamos volver a empezar» y eso es lo que representa su actual bodega.
Andrea y Luis se conocieron desde jóvenes mientras estudiaban enología, carrera profesional que en aquellos tiempos no estaba en el inconsciente colectivo del populus. En la actualidad no han dejado de cosechar éxitos, uno de los más importantes: su familia.
Sin imaginar el crecimiento que llegarían a tener, la quimera Marchiori & Barraud inició en el 2004 como un proyecto personal y con una producción limitada hasta que en el 2016 —Andrea y Luis— relanzaron la bodega con una nueva imagen. Actualmente, sus vinos se encuentran en países como Suiza, Holanda, Estados Unidos, Brasil y Perú.
La bodega, de la pareja de enólogos, es la plasmación de un sueño que hoy es realidad, representa la familia en todo su esplendor y la mayor expresión de respeto hacia la naturaleza. Los vinos que se producen, por un lado, son una fiel muestra del terroir y, por el otro, «una extensión de su forma de ser y de hacer»; las principales variedades que vinifican son chardonnay, malbec, cabernet franc y cabernet sauvignon.
Las etiquetas de los vinos de la bodega Marchiori & Barraud son sobrias y elegantes. Un detalle característico en todas sus líneas de vinos (Mendoza, Cuartel 2, Hornero, Corte, Finca la Esperanza y Cuartel 5) es el ave nacional de Argentina: el hornero; la cual, cabe señalar que tiene una forma particular de vivir, ya que conserva una sola pareja para toda su vida y trabaja en equipo. Es por ello que dicha ave representa la forma de vivir y la filosofía de trabajo de Andrea y Luis.
En el 2020 se incorpora al equipo la enóloga Noelia Torres, quien además de sumarse a la sociedad junto a Andrea y Luis, se une para ser parte de la familia «Marchiori & Barraud». Noelia cuenta con una amplia trayectoria, participó en diversas vendimias en países como EE. UU., Francia y en su natal Argentina; trabajó durante 15 años en Viña Cobos hasta llegar a ser la enóloga principal, posición que posteriormente también ocupó en Ruca Malen. La conspicua winemaker, en su fuero interno, ya compartía la filosofía de Andrea y Luis, por lo que más que iniciar con un nuevo trabajo era continuar con su forma de vivir, con aquello que la hace feliz.
Andrea, Noelia y Luis tienen la experiencia y el know how para elaborar grandes vinos, que con este nuevo proyecto estamos seguros que muy pronto estarán presentes en todos los rincones del mundo y siempre con la consigna: «La calidad es lo primero y eso no es negociable», frase que señaló Andrea con entereza, en una entrevista realizada en el Perú en el año 2022, y que resume el trabajo de los ilustres enólogos.
Escribe: Aaron Plasencia